miércoles, 11 de abril de 2007

A la espera

A 10 grados el frío le penetraba sin piedad. A pesar de ello, no tiritaba y seguía inmóvil. Eso sí, en su interior tenía miedo, más bien pánico. Recordaba perfectamente esas historias que había oído acerca de desapariciones misteriosas y secuestros. Historias de las que no conocía el final porque siempre había pensado que eran chismes de viejas.
Pero en el último mes, lo que estaba claro era que poco a poco habían ido desapareciendo sus compañeros y familiares. ¡Y lo peor es que nadie protestaba! Era como si el silencio se adueñara de su voluntad, como si ni tan siquiera pudieran gritar cuando estaban siendo raptados para Dios sabe qué. ¡Y siempre en público! ¿Por qué nadie lo había evitado? ¿Por qué nadie había corrido en su ayuda? La verdad es que ni tan siquiera ella fue capaz. Quizás el miedo los inmovilizaba.

Cuando finalmente intentaba calmarse, en medio de la oscuridad, lo inexplicable sucedió. De repente, una intensa luz apareció en todo lo alto. La había visto otras veces pero esta vez se percato de un peligro que antes no había visto. Algo enorme se acercaba.
- ¡Dios mío! , vienen a por mí - intentó gritar; aunque no pudo emitir sonido alguno. Miles de recuerdos se le vinieron a la memoria. La feliz juventud al sol, el olor del campo, el ruido del agua, el murmullo de los pájaros, su infancia, su juventud, la vida...
Y justo en ese momento, cuando vio todos sus recuerdos desfilar, fue cuando comprendió la verdad acerca de su existencia. Una existencia cuyo fin último era satisfacer a gente que ni tan siquiera conocía, pero que habían pagado por ella. ¿Por placer, por necesidad? Daba igual. El final era el mismo. En definitiva, se percató del trágico destino que espera a una pera.

3 comentarios:

raflinsky dijo...

Creo que el título debería haber sido la frase final: El destino de una pera. Muy bueno. Ciencia ficción para un miércoles por la mañana.

Sólo una cosa que me chirría: repites "juventud" dos veces cuando enumeras los recuerdos que le vinieron a la memoria.

skingrx dijo...

Es que el texto se me ocurrió a las tres de la mañana en pleno colocón...

skingrx dijo...

Lo del título, es que no quería desvelear el misterio, de ahí que buscara algo con juego de palabras