jueves, 14 de junio de 2007

El amor tiene los días contados

El insigne Frédéric Beigbeder, autor del aclamado libro 13,99 €, y cuya obra y vida merece un post aparte, comentó:

Lo leí en una revista femenina: el amor es un subidón efímero de dopamina, noradrenalina, prolactina, luliberina y oxitocina. Una pequeña molécula, la feniletilamina (PEA), provoca sensaciones de alegría, exaltación y euforia. El flechazo es la suma de neuronas del sistema límbico saturadas de PEA. La ternura, un montón de endorfinas. La sociedad miente: te vende el gran amor cuando está científicamente comprobado que, al cabo de estos tres años, estas hormonas dejan de estar activas


El caso es que recuerdo que sí bien no con estas palabras pero de forma parecida hace años en una de las pocas veces en que subía de excursión a la boca de la pescá dije y discutí algo por el estilo.

Transcurrido el tiempo, me reafirmo en mi primera impresión.
El amor se muere con el tiempo, lo que te queda es cariño, la necesidad de tener a alguien a tu lado... pero la época de los bombones, las cenas con dedos entrelazados bajo la mesa, los suspiros intermitentes, se acaban con el tiempo.

No es bueno ni malo, es ley de vida y quien diga lo contrario, miente.

3 comentarios:

raflinsky dijo...

eso no es amor, eso es politoxicomanía total! y tú eres un tubo de ensayo andante.

que todo tenga una base química no te lo discuto, pero de ahí a hacer una escala de degradación: amor - cariño - apego - necesidad... no sé.

yo tengo mis subidones todavía, y van bastante más de 3 años. lo que pasa es que hay que tener huevos para chuparse los bajones también. tengo que pasar por el polígrafo?

Brevedades dijo...

tú és que siempre has sido un bicho raro ;-)

espere a que llegues a los 7 años...

a lo mejor por eso el 8 es el numero afortunado en china, porque si pasas el 7 ya todo es coser y cantar

raflinsky dijo...

la estadística es un timo.